El valor del tiempo
No es necesario esperar para empezar, ni triunfar para continuar Guillem d'Orange Imagínate que existe un banco, que cada mañana abona en tu cuenta la cantidad de 86,400 Ese extraño banco, a su vez, no arrastra tu saldo de un día para otro: cada noche borra de tu cuenta el saldo que no has gastado. ¿Que harías?... imagino que retirar todos los días la cantidad que no has gastado, ¿no? Pues bien: cada uno de nosotros tenemos ese banco... su nombre es Tiempo. Cada mañana, ese banco abona en tu cuenta personal 86.400 segundos. Cada noche ese banco borra de tu cuenta y da como perdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso. Ese banco no arrastra saldos de un día a otro; no permite sobregiros. Cada día te abre una nueva cuenta. Cada noche elimina los saldos del día. Si no usas tu saldo durante el día, tu eres el que pierdes. No puedes dar marcha atrás. No existen cargos a cuenta del ingreso de ...